VGO - MAD
S. - Qué tal en Vigo?
M. - Muy Bien!
S. - No echas de menos Madrid?
M. - Mucho...
S. - Al final nunca estás bien en ningún lado...
M. - Te he dicho que estoy muy bien en Vigo.
A treinta grados, con el azul del mar y el azul del cielo pienso, desde la arena, en ese hilo que me conduce hacia el interior en la búsqueda de personas que no se dan quedado atrás y no me gustaría que lo hiciesen (que se hiciese, en esto los sujetos no somos agentes, sino pacientes).
No es cierto eso de que Madrid no tiene playa. Madrid en verano es mar, un mar de asfalto y hormigón. Las altas temperaturas logran que en julio y agosto las calles pierdan su estado sólido y muten a líquidas. Cañitas en terrazas donde hierros de sillas incandescentes se funden con huesos, almohadillas con nalgas abarrotadas de sudor y las sombrillas forman pequeños oasis de escasos metros cuadrados.
Un mar que rompe olas contra edificios y en el que todos los habitantes de la villa nadan durante ocho eternas semanas. Te gusta Madrid si te gustan las personas.

foto: FreeCat




sinperdon dijo
Felicidades.
Tanto madrid como Vigo son dis ciudades que merecen la pena
19 Mayo 2007 | 02:46 PM