aunque esa ruina ya no sea de piedra sino de hierro y huela a óxido. La ruina industrial se ha convertido en el nuevo refugio de las complejas realidades de una economía electrónica global. Los polígonos industriales abandonados que han surgido en Sao Paulo, Beijing, Bilbao o Pensilvania apenas se diferencian unos de otros. Tampoco las imágenes que intentan plasmarlos, que indican un gusto transnacional por la ruina industrial que supera las peculiaridades regionales. La ruina es testimonio de ciclos económicos obsoletos , y su estudio nos permite descifrar cómo vivían nuestros antepasados, La sustitución del carbón por el petróleo como fuente energética crea ruinas mineras; la aparición de buques pesqueros genera el abandono de comunidades costeras de pescadores; una economía de servicios aniquila la industria pesada. El fotógrafo contemporáneo, inmerso en el oleaje de profundos cambios económicos y sociales, encuentra en el abandono de la ruina industrial los orígenes de su inestable realidad presente.
Daniel Canogar para la revista Exit nº24

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