Vigo se añade a la cada vez más nutrida lista de grandes ciudades que albergan la peculiar CowParade. En la primavera de 2007, la ciudad olívica, acogerá a un rebaño de vacas diseñadas por diferentes artistas [puedes entregar tu boceto hasta el 30 de Noviembre].

Pero no es la primera vez que Vigo se encontrará de bruces con el arte en la calle pues, desde hace unas semanas, también se puede ver la obra de Igor Mitoraj con sólo dar una vuelta por el centro. Una iniciativa de La Caixa que compite con el simbólico monopolio cultural de Caixanova en la ciudad.

Ya en la exposición Urbanitas recuerdo que alguna de las obras escogidas indicaba la función casi carcelaria del museo para el arte y la necesidad de romper con este estandarizado binomio. Parece que la cultura amenaza con salir a la cotidianidad, la calle y los espacios públicos, con propuestas efímeras que dan un paso más allá de los consagrados monumentos y los prohibidos/alabados graffitis. Una tendencia que puede ser fundamental para ambas esferas [arte y vida cotidiana], si se utiliza de forma crítica.

El hecho de introducir elementos teóricamente ajenos a un espacio, provoca que cambien las significaciones atribuidas a dicho espacio y, por lo tanto, se pongan en evidencia también los significados que, por cotidianos, pasaban inadvertidos anteriormente. Del mismo modo, el poder [sea quien sea este señor] se sirve siempre de estos elementos para transmitir una efectiva y necesaria sensación de normalidad o cotidianidad entre los sujetos dominados, por lo que la batalla por los espacios públicos se plantea interesante.

CowParade :: Barcelona 05