El futuro fue mi enemigo durante mucho tiempo. La base de la inquietud punk se originaba en el sucesivo fracaso de todas las utopías de los últimos cien años ¿Quién iba a querer crecer en un mundo que considerábamos nuclearizado, contaminado, asesino, opresor, injusto, represivo?Era difícil que consiguieran convencernos, para intentar mejorarlo, unos adultos cuyas actitudes recordaban demasiado las del viejo y odiado sistema que ellos mismos habían denunciado.
Juzgamos mejor divertirnos aceleradamente y morir pronto. Brillar con un fulgor excepcional y apagarnos con rapidez. Todo ese tipo de decisiones drásticas que parecen irrebatibles cuando se tienen dieciséis años. No se trata de malgastar ese destello iridiscente lamentándose, sino de aprovecharlo sintiendo el mayor número de emociones, por mucho que ello acortara el trayecto.

De:
Corre, Rocker. Crónica personal de los ochenta.
Sabino Méndez