La calidad me oprime
Resulta que:
Con el fin de reunir anualmente la mejor cosecha de relatos del año, la Revista EÑE convoca el
I PREMIO EÑE. REVISTA PARA LEER.
El I PREMIO EÑE. REVISTA PARA LEER es un premio de relatos abierto tanto a escritores inéditos como ya conocidos, de todas las edades y todas las nacionalidades. Queremos encontrar una nueva generación de escritores, unida únicamente por la calidad de sus textos, para lo que contamos con un jurado de excepción. El resultado se publicará cada otoño en un número monográfico que queremos convertir en el mejor escaparate de la literatura breve del momento.
Bien ahora yo me pregunto, ¿qué es eso de la calidad?, ¿el mejor escaparate? ¿qué nueva generación pretenden encontrar?... Dudo que con esas premisas los encargados de esta revista, que lleva La Fábrica editorial, apuesten por obras como, las que en su momento fueron el urinario de Duschamp o Trópico de Cáncer de Miller, por poner dos ejemplos. Me suena esta declaración a una objetivación de los subjetivo: Lo bueno y de calidad es lo que dedice esta empresa. Creo que hay que tener mucho cuidado para no caer en la trampa del monopolio de la cultura en Madrid donde los, cada vez más descafeinados, miembros de estos holdings otorgan los reconocimientos artísticos más importantes.
Me duele especialmente al tratarse del relato breve, un formato que creo que debe estar ligado a otro tipo de prioridades como originalidad, inventiva, creatividad, etc. Para apostar sobre seguro, no hacen falta alforjas.
Yo me quedo fuera del escaparate. Puede que no se pierda mucho, puede que sí...

