Fast food
Como no tengo televisión, el otro día me pasé por las páginas de las diferentes cadenas, a ver qué me podían ofrecer. En la sección multimedia de Cuatro me encontré con la historia del logo. Aunque un pajarito de la competencia me dijo el nombre de la compañía que lo hizo, ahora no lo recuerdo ni quisiera hacerlo. Pero es curiosa la continua autorreferencia de los que llevan la campaña de esta cadena. Después de echarle un vistazo al cómo se hizo me invade una gran tristeza al ver como en las garras de lo guay bellas palabras se vacían hasta confundirse lo sencillo con lo simple y se refrendan con maestros del arte caducas e intrascendentes campañas publicitarias (no todas lo son).
En cualquier caso muchos son los que se están acomodando en esta moda de rescatar posmodernas expresiones cargadas de trascendencia para aplicarlas ante creaciones sin contenido. En este proceso de vaciado me veo en la obligación de incluir también a La Casa Encendida, un centro que se mantiene en el notable, a veces alto, pero que le falta arriesgar un poco para llegar al sobresaliente. Y es una pena que no lo consiga, porque lo intenta, pero sin éxito (aunque crean lo contrario). Este centro es previsible y se mantiene dentro de una línea de lo artística y críticamente correcto que le lleva a caer una y otra vez en lo mismo. Como dijo (más o menos) Tarantino: quiero que mis películas demuestren que soy un director al que se le sigue levantando la polla.


vidal dijo
Creo que la compañia que lo hizo era Gedeon.
http://www.gedeon.com
27 Enero 2006 | 01:41 PM