La semana pasada, a golpe de jueves, El País sorprende con un artículo en la sección "sociedad". Empieza con la siguiente sentencia, escribo literalmente, "la actualidad apesta". Lo firma Vicente Verdú y no se puede acceder a él si no estás suscrito a la página digital de este periódico. En el artículo, el autor augura una curiosa revolución de personas formadas y explotadas, en lo que se me ocurre denominar como la rebelión de los que esperaban algo más que contratos basura... La verdad es que no tiene desperdicio... Una putada que haya que estar registrado al país, y que no encuentre por ningún lado el ejemplar que tenía por aquí mismo, en este montoncito de papeles...
Para los incondicionales del situacionismo otro artículo que este mismo diario publicó el sábado en las páginas del suplemento Babelia. Muy escéptico y sin corazón, pero trata la figura del mítico Guy Debord y aporta unas reseñas situacionistas que parecen interesantes.
Este artículo empieza diciendo "No es fácil explicar qué fue el situacionismo."
Cito de la Internacional Situacionista:
Situacionismo: Vocablo carente de sentido, forjado engañosamente por derivación de la raíz anterior [situacionista]. No hay situacionismo, lo que supondría una doctrina de interpretación de los hechos existentes. La noción situacionista ha sido concebida evidentemente por los antisituacionistas.
Mal empezamos, J.L. Pardo, mal empezamos...


